Los nueve países de Euromillones: por qué estos y no otros se unieron al juego

Austria, Bélgica, España, Francia, Irlanda, Luxemburgo, Portugal, Reino Unido y Suiza. Nueve países, ninguna frontera común obligatoria entre todos ellos, y ni rastro de las dos mayores economías de la Unión Europea: Alemania e Italia. La lista de países de Euromillones no responde a un criterio geográfico ni a una decisión de la Unión Europea, sino a algo mucho más comercial: qué operadores de lotería decidieron sumar fuerzas, y cuáles no lo necesitaban.

Tres fundadores que ya se conocían bien

El 13 de febrero de 2004, Euromillones nació de un acuerdo entre tres operadores nacionales muy concretos: la Française des Jeux en Francia, Camelot en el Reino Unido, y Loterías y Apuestas del Estado en España. No fue una decisión impuesta desde ninguna institución europea: fue un acuerdo comercial directo entre tres loterías estatales que ya gestionaban sus propios juegos de números y decidieron fusionar parte de su recaudación para poder ofrecer botes mucho más altos de los que cualquiera de los tres podía sostener en solitario.

La segunda ola: países que necesitaban el pool más que al revés

Ocho meses después, el 8 de octubre de 2004, se sumaron Austria, Bélgica, Irlanda, Luxemburgo, Portugal y Suiza. El patrón aquí es bastante claro si se mira el tamaño de cada mercado: son, en su mayoría, países con poblaciones mucho más pequeñas que las de los tres fundadores. Luxemburgo, de hecho, es el país más pequeño de todos los participantes. Para operadores de lotería que gestionan un mercado reducido, sumarse a un fondo de premios compartido entre varios países era la única forma realista de ofrecer botes de decenas o cientos de millones de euros, algo que su base de jugadores local nunca podría financiar por sí sola.

Por qué Alemania e Italia nunca se unieron

Aquí está la parte que sorprende a más gente: la ausencia de Alemania e Italia no es un rechazo ni una negociación fallida, es simplemente que nunca lo necesitaron de la misma forma. Ambos países cuentan con loterías nacionales propias —el Lotto 6aus49 alemán y el SuperEnalotto italiano— con bases de jugadores tan grandes que pueden generar, por sí solas, botes de cientos de millones de euros sin necesidad de compartir fondo con nadie. El SuperEnalotto, de hecho, ha repartido premios que superan ampliamente los 200 millones de euros jugando en solitario, una escala que países pequeños como Luxemburgo o Irlanda jamás podrían alcanzar sin asociarse.

Esta misma lógica explica también por qué, años más tarde, Alemania optó por crear su propio proyecto paneuropeo alternativo: Eurojackpot, lanzado en 2012 junto a Finlandia, Dinamarca, Eslovenia, Italia (que también participa en este, además de mantener su SuperEnalotto) y otros países que tampoco formaban parte de Euromillones. En lugar de unirse al pool ya existente, prefirieron construir uno propio, con sus propias reglas y su propio reparto de poder entre operadores.

Un club cerrado por acuerdo, no por geografía

Lo que mantiene unidos a los nueve países de Euromillones no es ningún tratado europeo ni ninguna norma de la Unión Europea: es un acuerdo privado entre operadores de lotería estatales, renovado y ajustado con el tiempo, que decide quién entra, cómo se reparte la recaudación entre países, y cómo se coordina un mismo sorteo en nueve mercados distintos. Cualquier país europeo podría, en teoría, negociar su entrada, pero hacerlo implicaría ceder parte del control sobre su propio juego de lotería a cambio de acceder a un fondo de premios mucho mayor, algo que solo tiene sentido económico para quien no puede generar esos botes por su cuenta.

En resumen

Los nueve países de Euromillones no se eligieron por cercanía geográfica ni por decisión política: tres grandes operadores fundaron el juego en 2004 para ofrecer botes más altos de los que podían sostener en solitario, y seis países con mercados más pequeños se sumaron meses después porque necesitaban ese fondo compartido para competir con las loterías más grandes de Europa. Alemania e Italia se quedaron fuera simplemente porque, con sus propias loterías nacionales, nunca tuvieron esa necesidad.

EUROMILLONES

28 M €

Viernes, 9 de octubre