
De la recaudación al bote: por qué el dinero que se juega nunca es igual al dinero que se reparte
Cada vez que alguien paga 2,50 € por un boleto sencillo de Euromillones, es fácil imaginar que ese dinero va directo al bote que se está acumulando. La realidad es más interesante, y entenderla ayuda a comprender por qué el bote crece a un ritmo concreto, no al azar, y por qué esa cifra que ves en la web nunca representa el total de lo que se ha jugado esa semana. El punto de partida: solo la mitad va a premios La regla base de Euromillones es sencilla de enunciar aunque tenga muchas capas detrás: del total recaudado entre los nueve países participantes, el 50% se destina al fondo de premios. Ese fondo no es solo el bote de primera

